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Letra de El mejor experimento - Diego Ojeda y Carlos Salem

Soy un pésimo partido y no es noticia.
Fumo demasiado, bebo lo que puedo
y necesito de tu ayuda inestimable para cometer errores nuevos.
No soy el primero en descubrir la pólvora entre tus piernas,
pero me quemo feliz los dedos al encenderla.

Me canso al subir las escaleras,
pero algunas noches me siento tan ligero al trepar tus cordilleras,
que en la cima no planto banderas sino besos.
No he delineado el puente inaugural de tus suspiros,
pero tú y yo sabemos que bajo ese puente vivimos.

No es una prueba, es un acierto,
no soy cualquiera y tú no eres otro puerto.
No estás afuera, ni yo estoy dentro
y la frontera es nuestra piel expuesta al viento.
No es una tregua, es un encuentro,
tú no exageras y bien sabes que no miento.
Yo soy madera, tú eres el fuego,
somos probetas del mejor experimento.

Y yo que siempre he sido un cazador de sueños rotos,
he convertido en ruinas todo lo que toco.
Mi vida pasa lenta fuera de los focos
Tú, siempre pendiente de lo que digan los otros,
has dado todo, pero piensas que das poco,
tienes la llave de las rejas de tus ojos.
Encenderemos la luna en el fondo del mar,
sabes tan bien como yo que no va a salir mal.

Letra de El mejor experimento - Diego Ojeda y Carlos Salem
Letra de El mejor experimento - Diego Ojeda y Carlos Salem
Mis bolsillos envidian a mis pulmones,
llegaría a fin de mes si los meses tuvieran cinco días.
Me muero algunos jueves a las siete,
resucito cuando despierto y me miras.
No creo que seas mi último tren,
porque ese será el que descarrile.
Te miro como un tren al que subirme
para viajar con destino a lo que toque
y seguir tocando mientras quieras.
En resumen, no soy un caballero en busca de princesa,
sino un viejo caballo mal domado que paga muy poco en las apuestas
y no ha ganado aún la mejor de sus carreras.

La madrugada despierta tarde,
por más que llueva no se apaga esto que arde.
Ya no estás muda ni yo estoy ciego,
bailas desnuda y celebro lo que veo.
Ya no hay relojes pa' tanto tiempo,
faltas al curro, llegaré tarde al concierto.
No estás soñando, estoy despierto,
con dos palmeras nace el verde en el desierto.

Y yo que ya no soy un cazador de sueños rotos,
voy convirtiendo todo en oro si te toco
y brillo más contigo fuera de los focos.
Tú te despreocupas de lo que digan los otros,
me lo das todo y te aseguro que no es poco,
has arrancado aquellas rejas de tus ojos.
Encenderemos la luna en el fondo del mar,
sabes tan bien como yo que no va a salir mal.

Pero si quieres cabalgar tocando el horizonte con las manos,
más allá de cualquier meta, agárrate que vamos.

¡Sabes tan bien como yo que no va a salir mal!
¡Sabes tan bien como yo que no va a salir mal!
¡Sabes tan bien como yo que no va a salir mal!