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50 horas - Coti

Se cayeron mis creencias por el suelo 
como papeles pisados. 
El francés me suena como el arameo 
y París, desencajado. 

El futuro es una caja de promesa 
y la promesa ya es de humo. 
Yo te escucho, no tengo nada mejor 
que hacer después del desayuno. 

No puede ser que estés tan sola. 
No puede ser que estés tan sola, con lo buena que estás. 
Yo podría estar 50 horas robándote besos, 
de esos que vos me dejás robar. 

Es tan lindo, el sol nos da la bienvenida 
y los gorriones en silencio 
se devoran lo que se nos cae al suelo, 
las penas y los desvelos. 

El papel es un cuchillo 
y tu mirada la propina de la noche. 
Si las cuerdas se te oxidan con el tiempo, 
la madera se hace noble. 

No puede ser que estés tan sola. 
No puede ser que estés tan sola, con lo buena que estás. 
Yo podría estar 50 horas robándote besos, 
de esos que vos me dejás robar. 

No puede ser que estés tan sola. 
No puede ser que estés tan sola, con lo buena que estás. 
Yo podría estar 50 horas robándote besos, 
de esos que vos me dejás robar.