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Ojalá que no puedas - Cacho Castaña

Le mentí que por ella yo iba a dejar mi mujer y mis hijos,
le mentí tantas veces que anoche se fue y al marcharse, me dijo:

Ojalá que no puedas ni besarla en la boca
y al mirarla a los ojos, que sospeche que hay otra
que le arranca a tu vida lo que ella no puede,
que le arranca a tu sangre lo que no se atreve.

Ojalá que no puedas destapar la botella
de tu vino caliente cuando duermas con ella.
Estoy harta del trueque de la hipocresía,
que despierte en sus pieles, pensando en la mía.

Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella.
Ojalá que no puedas hacerle el amor, ojalá que no puedas...
Ojalá que no puedas hacer que tu piel se agigante de sueños,
que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
que le sangren las manos si acaricia tu piel o acaricia tu pelo.

Ojalá que no puedas... ojalá que no puedas.
Ojalá que no puedas hacer que tu piel se agigante de sueños,

que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
que le sangren las manos si acaricia tu piel o acaricia tu pelo.

Le mentí que por ella yo iba a dejar mi mujer y mis hijos,
le mentí tantas veces que anoche se fue y al marcharse, me dijo:

Ojalá que no puedas lo que hacías conmigo,
cabalgando en mi vientre, te quedabas dormido
y en tu boca dejaba mi tibio calor,
y en la mía quedaba tu loco sudor.

Ojalá, ojalá que no puedas, tengo celos de amante,
porque sé que en tu cama soy lo más importante.
Ella se hace la tonta porque le conviene,
se alimenta conmigo, sino no te tiene.

Ojalá que no puedas, lo que hacías conmigo,
Cabalgando en mi vientre te quedabas dormido.
Y en tu boca quedaba mi tibio candor,
Y en la mia quedaba tu loco sudor.

Ojalá, ojala que no puedas tengo celos de amante,
Porque sé que en tu cama soy lo más importante.
Ella se hace la tonta porque le conviene,
Se alimenta conmigo si no no te tiene.

Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella.
Ojalá que no puedas hacerle el amor, ojalá que no puedas...
Ojalá que no puedas hacer que tu piel se agigante de sueños,
que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
que le sangren las manos si acaricia tu piel o acaricia tu pelo.