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A diez centímetros de ti - La Oreha de Van Gogh

Repaso mis lecciones delante del espejo,
me digo que a la larga lo bueno es lo correcto,
respiro lentamente, me vuelvo hacia
la barra del bar donde tú estás.

Y tú que te conoces el mapa de mi alma,
ya sabes que hay un mundo detrás de mi mirada,
sabes abrir mis puertas, preguntándome
si todo va bien o algo va mal.

Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada,
rompiendo en mil trocitos mi parte más sensata.
Sé que mi teoría convertida en un montón de palabras
que vuelven solas a casa.

A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
qué importan las ciencias exactas si tú y yo somos así.
A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
tu encanto son armas cargadas de promesas por cumplir,
promesas sobre la arena que el mar borrará al venir.

Los años que pasaron, pasaron tantos siglos,
en lo que dura un beso, el tiempo se ha invertido.
Ya ves si soy idiota que adora el tener que volver a olvidar.
No hace falta que te jure, querido compañero,
que no debí quererte, sin embargo te quiero.

Así que no hagas trampas que sabes ya de sobra cuál es mi debilidad.
Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada,
rompiendo en mil trocitos mi parte más sensata.
Sé que mi teoría convertida en un montón de palabras que vuelven solas a casa.

A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
qué importan las ciencias exactas si tú y yo somos así.
A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
tu encanto son armas cargadas de promesas que...

Consiguen que me sienta tan tonta, tan extraña,
tan lejos de mí misma, tan cerca de tu alma.
Me pierdo a la deriva, tan sólo encuentro en medio
del agua promesas mal educadas.

A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
qué importan las ciencias exactas si tú y yo somos así.
A diez centímetros de ti, a diez años luz de mañana,
tu encanto son armas cargadas de promesas por cumplir,
promesas entre mareas, tu nombre y el mío en la arena,
promesas bajo condena que el mar borrará al venir.