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En el amor no se manda - Yuridia y Carlos Rivera

Ayer te vi llorar una vez más
por ese tonto que te dejó,
por ese idiota que te partió
en dos pedazos el corazón.

Te quise consolar y confesarte
que también a mí me dolió,
porque tú sabes muy bien que yo
estoy de ti enamorado.

Perdóname, querido amigo,
yo sé muy bien que estás conmigo,
yo sé muy bien que tú me amas,
pero no puede ser corespondido.

En el amor no se manda.
El corazón no entiende de palabras,
tan sólo vuela a donde dice el alma
y no es tan fácil cortarle las alas.
En el amor no se manda.

Quisiera amarte como tú me amas.
Y yo también quisiera que me amaras,
pero al destino no le da la gana.
Tal vez mañana el corazón de los dos
tenga una nueva esperanza, tal vez mañana.
El amor ya no nos dé la espalda.

Te juro que me duele en el alma
cada vez que te veo sufrir,
saber que lloras sólo por mí,
por el amor que me tienes.

Quisiera convencerme yo misma
de empezar a quererte a ti,
pero por más que vuelvo a insistir
el corazón no lo entiende.

Perdóname, cariño mío,
yo sólo quiero estar contigo.
Yo sé muy bien que no me amas,
pero quisiera ser correspondido.

En el amor no se manda.
El corazón no entiende de palabras,
tan sólo vuela a donde dice el alma
y no es tan fácil cortarle las alas.
En el amor no se manda.

Quisiera amarte como tú me amas.
Y yo también quisiera que me amaras,
pero al destino no le da la gana.
Tal vez mañana el corazón de los dos
tenga una nueva esperanza, tal vez mañana.
El amor ya no nos dé la espalda.