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Desafío - Malú

Llegas tarde y sin alma,
como un hilito de voz que se quiebra
de tanta mentira que pesa en tu boca,
de una boca que a veces me quiere
y a veces me odia y comienza el desafío
de que te marches y me dejes solo frío.

Y te juro que he tratado de entenderte,
pero tu orgullo es quien enciende mi rabia.
Maldito sea tu escudo y maldita mi calma,
malditas sean las palabras que acompañan
las dudas, las veces que has llorado
los recuerdos que por miedo has borrado.

Ahora, cuando cambia el aire,
cuando al despertarme ya no duele por dentro.
Ahora que te quema el cuerpo de todas las heridas que dejaste, amor.
Ahora puedes llorar, llenar un mar en soledad
o tratar de hacer girar atrás el tiempo,
deshacer entero el universo o quemar los versos que te dije alguna vez,
que tu ausencia se me fue desgastando de amanecer sin ti.
 Sin tenerle miedo a la tormenta, a esa que te inventas,
que me dejas en el alma.

También puedes vivir dejando todo en el olvido 
o cubrir con tu destino la locura.
Cómo sobrevive tu ternura cuando te desnudas y te entregas en silencio,
cuántas veces me abracé con el viento de amanecer sin ti.
 Sin tenerle miedo a la tormenta a esa que te inventas, 
que me dejas en el alma como un desafío.

Vuelves, pero escondes la mirada
por si tus ojos desvelan secretos que callas,  
que sueltas cuando llega la noche
y mi dilema no es la sombra que te espera,
mi reto es luchar contra la pena que me queda 
con los sueños que has borrado.

Ahora, cuando cambia el aire,
cuando al despertarme ya no duele por dentro.
Ahora que te quema el cuerpo de todas las heridas que dejaste, amor.
Ahora puedes llorar, llenar un mar en soledad
o tratar de hacer girar atrás el tiempo,
deshacer entero el universo o quemar los versos que te dije alguna vez,
que tu ausencia se me fue desgastando de amanecer sin ti.

Sin tenerle miedo a la tormenta, 
a esa que te inventas, que me dejas en el alma.
También uedes vivir dejando todo en el olvido 
o cubrir con tu destino la locura.
Cómo sobrevive tu ternura cuando te desnudas y te entregas en silencio,
cuántas veces me abracé con el viento de amanecer sin ti.

Sin tenerle miedo a la tormenta,
a esa que te inventas, que me dejas en el alma
como un desafío...