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La soledad - DLG

Ella se ha marchado para no volver,
la espero pero sé que no vendrá en el tren.
Es sólo un corazón con alma de metal
en esa niebla gris que envuelve la cuidad.

Su banco esta vacío, ella sigue en mí.
La siento respirar, pienso que sigue aquí...
Ni la distancia enorme puede dividir
dos corazones y un solo latir.

Quizás si tú piensas en mí,
si a nadie quieres tú hablar.
Si tú te escondes como yo,
si ves de todo y si te vas
pronto a la cama sin cenar,
si aprietas fuerte contra ti
la almohada y te echas a llorar,
si tú no sabes cuánto mal te hará la soledad.

Miro en mi diario tu fotografía
con ojos de muchacha un poco tímida.
La aprieto contra el pecho, me parece que estás aquí,
entre inglés y matemáticas,
tu padres, sus consejos ¡Qué monotonía!
Por causa del trabajo y otras tonterías,
te ha llevado lejos, sin contar contigo,
te han dicho un día lo comprenderás.

Quizás sí tú piensas en mí
con los amigos te verás
tratando sólo de olvidar.
No es nada fácil, la verdad,
en clase ya no puedo más
y por las tardes es peor:
No tengo ganas de estudiar,
por ti mi pensamiento va.

Es imposible dividir así la vida de los dos.
Por eso espérame, cariño mío,
conserva la ilusión.

La soledad entre los dos,
este silencio en mi interior.
Esa inquietud de ver pasar así
la vida sin tu amor.
Por eso, espérame, porque
esto no puede suceder.
Es imposible separar así
la historia de los dos.

La soledad, soledad, entre los dos.
Este vacío en mi corazón me hace llorar,
me hace sufrir porque no estás, no estás cerca de mí.
Pero siempre pienso en ti, espérame,
no me dejes solo aquí con mi sufrir.

Te escribo esta carta y te quiero decir
también se me hace difícil vivir sin ti.
Miro tu fotografía y me pongo a llorar,
pero sé que algún día, pronto, a mí volverás.
Siempre cantaré y aunque no estás a mi lado,
yo sé que regresaré.