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Ni el clavel ni la rosa - Leonardo Favio

A veces, a veces presiento que mi alma está en sombras,
entonces me inclino, te beso y hay luz.
Y me salen lindas palabras, muy tiernas,
sonrío y me digo: "Esto es el amor".

Recuerdo que una tarde descubrí que tu pelo
olía como huele la flor de un limonero.
Hurgando en tu mirada, yo supe que había cielo
y mi boca en silencio, murmuró una canción:

Y le canté al milagro de saber que me quieres
y le grité a la gente que el sol se te parece.
Y que nada me importa, ni el clavel ni la rosa
y que la primavera pasa sin que la vea.

Porque lo abarcas todo, hasta el placer que ignoro,
y el aire que respiro no me sirve de alivio.
Si no siento el aliento de tu boca en mi boca
y si veo algún niño, mientras fumando espero,
le digo que es muy lindo y en su risa te veo.

Y le canté al milagro de saber que me quieres
y le grité a la gente que el sol se te parece.
Y que nada me importa, ni el clavel ni la rosa
y que la primavera pasa sin que la vea.

Porque lo abarcas todo, hasta el placer que ignoro,
y el aire que respiro no me sirve de alivio.
Si no siento el aliento de tu boca en mi boca
y si veo algún niño, mientras fumando espero,
le digo que es muy lindo y en su risa te veo.

Esto es el amor, esto es el amor.