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Escuchame - Carlos Ponce

Entre tu amor y el retumbar de tus latidos,
en una fiesta de murmullos y gemidos.
Acorralado y preso facil de un suspiro,
eternamente caigo a tus pies rendido.
No me importa equivocarme, ni jugarme la razón,
con tal de probarte un beso, tendería mi corazón.

Escuchame, yo te lo pido,
la vida se me hacia tan fácil
y ahora estoy tan confundido
porque tu cuerpo pequeñito,
eternamente estoy perdido,
y tengo a Cristo de testigo:
que te llamo por las noches
para que duermas conmigo.

Escuchame, es demasiado,
soy tan adicto a tu cuerpo,
invitame a devorarlo,
a cobijarlo con mis besos.
Mirame cómo suplico,
mi alma sabe de tu alivio.
Voy cayendo lentamente en un mágico delirio.

Un seductor perfectamente fracasado,
al demostrarme idiotamente enamorado.
Es imposible engañar esa mirada,
que después de unos minutos,
me secuestra madrugadas.
Al tenerte entre mis brazos
muere la imanación,
se hace real la fantasía
y se impone la pasión.

Escuchame, yo te lo pido,
la vida se me hacia tan fácil
y ahora estoy tan confundido
porque tu cuerpo pequeñito,
eternamente estoy perdido,
y tengo a Cristo de testigo:
que te llamo por las noches
para que duermas conmigo.

Escuchame, es demasiado,
soy tan adicto a tu cuerpo,
invitame a devorarlo,
a cobijarlo con mis besos.
Mirame cómo suplico,
mi alma sabe de tu alivio.
Voy cayendo lentamente en un mágico delirio.

Escuchame...
Escuchame...
Escuchame...

Escuchame, yo te lo pido,
la vida se me hacia tan fácil
y ahora estoy tan confundido
porque tu cuerpo pequeñito,
eternamente estoy perdido,
y tengo a Cristo de testigo:
que te llamo por las noches
para que duermas conmigo.

Escuchame, es demasiado,
soy tan adicto a tu cuerpo,
invitame a devorarlo,
a cobijarlo con mis besos.
Mirame cómo suplico,
mi alma sabe de tu alivio.
Voy cayendo lentamente en un mágico delirio.