Encanto - Miguel Bosé

Si se le ofende, el amor va y se defiende
y pone el mundo a sus pies.
Como la lava: lo arrasa, todo apaga,
por donde vino, se fue.

El amor corre la sangre y te recorre
y te abandona al dolor.
Revive sombras y nada, él sobrevive,
no deja rastro ni olor.

El amor teje sus hilos con el hambre
que brillan como la miel.
Tiene el alambre y veneno de su baba,
dejas el alma y la piel.

Roba el silencio los corazones,
te quita el sueño y soñar no impide.
Y hace tuyo ese vértigo lento.
Golpea fuerte hasta no sentirle,
inolvidable hasta no sufrirle.
Y haces tuyo ese íntimo encanto, ese íntimo encanto.

El amor vive escondido en la memoria,
donde el amor no es piedad.
Por cuanto mata, el amor después decide
cuánto te quita o te da.


Más alto que nosotros, sólo el cielo - Enrique Bunbury

Demasiado tiempo en esa condición.
Qué pronto fue que se hizo tarde.
Si predecimos lo siguiente más probable
y cambiamos de cristal las gafas de color...

Más alto que nosotros, sólo el cielo.

Nunca pensaste que los sueños
demandarían tanto de los dos.
Para sacarlos de su área de confort,
cualquier propuesta desmerece consideración.

Más alto que nosotros, sólo el cielo.

No han visto nada todavía aún,
lo mejor espera a la vuelta de la esquina
y hay muchas cosas que preferirían no saber
de ti y de mí, de ti y de mí, y de ti.


Tu respiración - Chayanne

Desnuda bajo la luna de abril, perfecta. 
Si yo pudiera elegir, me guardaría sólo ese momento 
como el más puro de los sentimientos que llegué a sentir por ti. 
Cuando empezaba a recorrer tu cuerpo y nos hacíamos mil juramentos. 

Y ahora necesito tu respiración 
y el beso de tu piel para mi soledad, 
decirte que me duele tanto el corazón desde que tú no estás. 
Y ahora necesito tu respiración 
y el beso de tu piel para mi soledad, 
decirte que me duele tanto el corazón desde que tú no estás. 
Quiero volver atrás, 
a decirte que mi vida no es la misma sin tu amor... Sin tu amor.

Tu ausencia destruye todo mi ser. 
No encuentro cómo volverte a tener. 
Te pediría, déjame mostrarte que soy tu aliado, amigo, siempre amante. 
Mírame, aquí estoy sin ti 
y sólo se que te he extrañado tanto, 
que me haces falta, no imaginas cuanto. 


Yo también - Romeo Santos y Marc Anthony

Quién eres tú para alardear y presumir, 
mejor pregúntale a ella quién es el hombre que la eleva a las estrellas,
quién de los dos la hizo sentirse más mujer.

Quien eres tú para retarme a hacer de ella una competencia,
así aseguro que es infame lo que alegas.
Fui su éxtasis intenso de placer.
Yo también la amé con mis locuras de poeta y moría por ella.

Yo también le ofrecí un amor a lo Romeo y Julieta.

Yo también la amé y le entregué el alma,
con una sonrisa alumbraba mis mañanas.

Yo también sentí que ella fue mi todo,
no sólo pasión entre las sábanas mojadas.

¡Habla!

Quién eres tú para sentirte superior, dueño de ella,
A ti te quiso, a mí me amó algo de veras.
Como Colón yo navegué toda su piel.


Eres mía - Romeo Santos

Ya me han informado que tu novio es un insípido aburrido. 
Tú, que eres fogata, y el tan frío. 
Dice tu amiguita que es celoso, no quiere que sea tu amigo, 
sospecha que soy un pirata y robaré su oro. 

No te asombres si una noche 
entro a tu cuarto y nuevamente te hago mía.
Bien conoces mis errores, el egoísmo de ser dueño de tu vida. 
Eres mía, mía, mía, no te hagas la loca, eso muy bien ya lo sabías. 

Si tú te casas, el día de tu boda 
le digo a tu esposo con risas 
que sólo es prestada la mujer que ama, 
porque sigues siendo mía, mía, mía. 

Dicen que un clavo saca un clavo, pero eso es sólo rima. 
No existe una herramienta que saque mi amor.